En el ICAD celebramos no solo un logro, sino el crecimiento y la madurez de Darío Klein, árbitro de fútbol de 12 años. Su compromiso, constancia y forma de enfrentar cada desafío le augura un futuro prometedor. Nada de esto sería posible sin el apoyo incondicional de su familia, que ha estado presente en cada paso del camino. Aunque no lo diga en voz alta, su corazón guarda un agradecimiento especial para quienes lo guiaron desde el principio: sus abuelos. Porque cada meta alcanzada lleva detrás una historia de raíces firmes y sueños compartidos
PREGUNTA: ¿Por qué decidiste iniciar en el mundo del arbitraje?
RESPUESTA: “Pues me inicié porque jugaba a fútbol de pequeño y mi padre nos arbitraba de vez en cuando…, y yo, a veces, le decía: “Papi. Quiero ser árbitro”. Y él me decía que todavía era muy joven para eso. Hasta los 14 años no puedes. Un día, con 11 años, le pregunté otra vez, porque había un torneo de fútbol en el colegio, y yo quería ser el árbitro. Y le pregunté a mi padre y dos días antes de empezar el curso de iniciación me apuntó y pues a partir de ahí estoy escribiendo mi propia historia”.
P: ¿Qué sientes cada vez que tienes que arbitrar un partido?
R: “Lo que siento es mucha felicidad porque espero las designaciones cada semana y cuando me llega un partido es como ¡wow! Voy a tener que tomar yo las decisiones, voy a tener la responsabilidad, y es como…, no puedo explicar con palabras la satisfacción que tengo cuando veo un email del CITAF y pone árbitro principal Klein Darias, Darío”.
P: ¿Quiénes son tus referentes?
R: “Mis principales referentes son mis padres porque me dan consejos cada día, me ayudan, me apoyan, y siempre me dicen que cada vez que arbitro un partido de fútbol de cualquier categoría, lo más importante es disfrutar”.
P: ¿Qué te dice tu familia o qué consejos te dan en el día a día?
R: “Mis padres me apoyan mucho. Me dicen que no tenga presión en los partidos, que si me protestan algo que me entre por uno y me salga por el otro y que actúe sin presión”.
P: ¿Y tus amigos?
R: “Mis amigos, pues la verdad es que cuando les digo que tengo que arbitrar, por ejemplo, un alevín se quedan como: ¿pero tú no eres un chico para eso? Y yo les digo que sí, pero las designaciones son las que son, y pues si me ven con capacidad para pitar este tipo de partidos, pues yo seguiré adelante”.
P: Si tuvieras que animar a algún amigo o amiga para que comience en el mundo del arbitraje, ¿qué le dirías?
R: A ver, lo primero le diría que no tenga presión porque esto es un mundo muy bonito y para empezar tendría que superar unas pruebas, hacer el curso, el examen, ir a entrenar… Al principio te llegan muy poquitos partidos, y cuando le vean que ya está más o menos suelta o suelto pues, que siga adelante porque esto es un mundo maravilloso y se disfruta”.
P: Dices que estás escribiendo tu propia historia, ¿tienes alguna meta u objetivo que cumplir?
R: “Pues mis principal objetivo es llegar hasta Primera División española porque la verdad es que me siento con capacidad para ello, y yo creo que soy muy joven y tengo muchísima progresión y potencial”.