Óliver Gausmann comenzó su camino en el arbitraje de bádminton con solo 16 años, convirtiéndose en el primer árbitro canario en llegar a competiciones de nivel mundial. Su trayectoria le ha llevado a arbitrar en diferentes países europeos y a vivir experiencias únicas dentro del deporte, especialmente en el ámbito del parabádminton. Ahora, como presidente de la Federación Canaria de Bádminton, apuesta por reforzar el colectivo arbitral, mejorar su formación y dar mayor visibilidad a una figura clave para el desarrollo de las competiciones. Un proyecto que mira al futuro del arbitraje en Canarias.
PREGUNTA: Has sido el primer árbitro canario de bádminton en llegar a competiciones de nivel mundial. ¿Cómo ha sido tu camino dentro del arbitraje y qué momentos destacarías de esa trayectoria?
RESPUESTA: “Mi camino en el arbitraje comenzó cuando tenía 16 años, momento en el que realicé el curso de árbitro de bádminton. A partir de ahí empecé con las prácticas y arbitrando competiciones a nivel regional en Canarias. Con el tiempo fui participando en competiciones de mayor nivel, llegando a arbitrar dos Campeonatos de España, tanto en categoría sénior como Escolar. Fue en esa etapa cuando desde el ámbito nacional empezaron a contar conmigo con mayor frecuencia. En agosto de 2020, en pleno período del COVID, recibí la convocatoria para mi primer Torneo Internacional, el Spanish Junior International en Oviedo, que supuso el inicio de mi trayectoria internacional. Desde entonces he tenido la oportunidad de arbitrar en distintos países como Portugal, Escocia, República Checa, Hungría, Bulgaria o Estonia. Si tuviera que destacar algo especial de esta trayectoria, me quedaría con las competiciones de Parabádminton, donde se viven historias de superación muy inspiradoras y el ambiente humano que se genera es realmente único dentro del deporte”.
«El parabádminton te deja historias de superación realmente inspiradoras»
P: Desde tu experiencia internacional, ¿cómo valoras el nivel actual del arbitraje de bádminton en Canarias y qué margen de crecimiento crees que tiene?
R: “El arbitraje de bádminton en Canarias goza actualmente de muy buena salud. Contamos con árbitros comprometidos que están realizando una labor muy positiva dentro de nuestras competiciones. Tradicionalmente ha sido habitual que muchos árbitros fueran también jugadores o técnicos, pero poco a poco se está viendo una mayor especialización, algo que sin duda beneficia al desarrollo del arbitraje. El margen de crecimiento pasa principalmente por seguir ganando experiencia en competiciones de nivel. En los últimos años Canarias ha acogido Campeonatos de España e incluso un Campeonato de Europa en Lanzarote, y contar con árbitros canarios en esos eventos ayuda muchísimo a seguir aprendiendo y mejorando”.
P: Ahora como presidente de la Federación Canaria de Bádminton, ¿qué papel jugará el colectivo arbitral dentro de tu proyecto para los próximos cuatro años?
R: “El colectivo arbitral tendrá un papel importante dentro del proyecto de la Federación Canaria. Nuestra intención es seguir fortaleciendo todas las figuras arbitrales presentes en una competición de bádminton, desde árbitros de pista hasta jueces árbitros o match control, y continuar trabajando en la mejora del funcionamiento general del arbitraje en nuestras competiciones. También queremos recuperar a antiguos árbitros que en su momento estuvieron vinculados al arbitraje y que, por diferentes motivos, se han ido alejando. Contar con su experiencia puede ayudar mucho a reforzar el colectivo. Además, trabajaremos para mejorar en la medida de lo posible las condiciones arbitrales, de forma que arbitrar sea cada vez más atractivo y valorado dentro de nuestro deporte”.
P: ¿Qué medidas concretas se plantean desde la Federación Canaria para mejorar la formación y captación de nuevos árbitros en Canarias?
R: “Una de las prioridades será facilitar el acceso a la formación arbitral. Para ello queremos organizar cursos con mayor frecuencia y en distintas islas, de manera que más personas puedan formarse sin necesidad de grandes desplazamientos. También se impulsarán campañas de captación, tanto dentro del propio bádminton como a través de redes sociales y otros canales de difusión. Además, creemos que es importante acercarnos a los ciclos formativos vinculados al deporte, como los antiguos TAFAD, donde hay muchos jóvenes interesados en el ámbito deportivo y que pueden encontrar en el arbitraje una forma de vincularse al bádminton”.
P: En muchas ocasiones el arbitraje es una figura poco visible. ¿Qué se puede hacer desde la federación para poner en valor el trabajo de los árbitros dentro del bádminton?
R: “Muchas veces el trabajo de los árbitros pasa desapercibido, a pesar de que son fundamentales para que las competiciones se desarrollen correctamente. Desde la Federación Canaria queremos dar mayor visibilidad al colectivo arbitral, por ejemplo, a través de nuestras redes sociales y del gabinete de prensa, mostrando su trabajo dentro de las competiciones. También es importante mantener una escucha activa con los árbitros, conocer sus opiniones y seguir mejorando diferentes aspectos del funcionamiento de las competiciones. Además, creemos que es positivo que el público y los propios jugadores conozcan mejor cómo funciona el arbitraje, lo que ayuda a valorar más su labor dentro del deporte”.
P: Para los jóvenes que practican bádminton en Canarias, ¿recomendarías el arbitraje como una vía para seguir vinculado al deporte? ¿Qué oportunidades puede ofrecer?
R: “Sí, lo recomendaría totalmente. El arbitraje es una forma muy interesante de seguir vinculado al bádminton desde otra perspectiva. Además, ofrece oportunidades muy enriquecedoras. Permite viajar dentro del ámbito nacional, conocer distintos lugares y participar en competiciones por toda España. Y si continúan formándose y adquiriendo experiencia, también pueden llegar a arbitrar competiciones internacionales, lo que abre la puerta a conocer otros países, culturas y vivir experiencias muy valiosas tanto a nivel deportivo como personal”.