El pickleball vive un auge imparable en España, y con él crece también la necesidad de una estructura arbitral sólida que garantice su desarrollo competitivo. María Durán, árbitra formada en esta disciplina, explica cómo llegó a este deporte casi por casualidad y por qué decidió dar el paso hacia el arbitraje, un rol que considera fundamental para asegurar la profesionalidad, la equidad y el futuro de una modalidad que cada vez gana más adeptos.
PREGUNTA: ¿Cómo llegó al mundo del pickleball y qué le llevó a dar el paso de ejercer como árbitra de esta modalidad deportiva?
RESPUESTA: “La verdad que al pickleball llegué un poco por casualidad porque siempre he estado muy vinculada al mundo del deporte en general, y el deporte de raqueta en particular. Entonces, dado a mi entorno deportivo, me fue fácil tropezarme con unas jornadas de presentación de esta modalidad que estaba desarrollando la Federación de Tenis, en distintos clubes y en ciertas instalaciones. A partir de ahí, sin pensarlo mucho, me fui a Madrid, me formé como instructora de pickleball por la Federación Española de Tenis. Y después, al volver, voy entrando en el entorno competitivo y es cuando vi que el arbitraje era una pieza clave. Era una pieza clave para que este deporte que está creciendo y está empezando aquí se desarrolle pues con una estructura fuerte”.
P: Desde su experiencia en pista, ¿qué aspectos diferencian el arbitraje del pickleball respecto a otros deportes de raqueta como el tenis o el pádel?
R: “El pickleball es un deporte que tiene unas reglas muy específicas. Por ejemplo, tiene la zona de no volea o las propias secuencias de saque, o las puntuaciones son muy diversas. Y eso exige que el árbitro de pista mantenga una tensión muy alta durante mucho tiempo. Y no solo eso, sino que la pieza es muy pequeña y el juez de pista está a nivel de la red. Entonces el ritmo de juego se hace muy rápido y aparte de una atención mantenida tienen que tener alta concentración”.
P: ¿Era uno de sus sueños estar vinculada a competiciones de alto nivel como el Campeonato de España? ¿Qué objetivos tiene para el futuro?
R: “El Campeonato de España fue una experiencia muy bonita y muy especial. Lo fue a nivel emocional y también un poco por la responsabilidad que eso conlleva. Pero no lo considero como un sueño en sí. Para mí, el Campeonato de España fue un paso más para adquirir esa experiencia que todo árbitro necesita en cualquier deporte. Y un poco mi objetivo va por ahí, en seguir ganando experiencia participando en las competiciones en las que pueda, a las que pueda asistir y, particularmente aquí en Canarias, intentar contribuir a consolidar que el arbitraje en el pickleball acompañe bien al crecimiento que está teniendo el deporte”.
P: El pickleball está creciendo mucho en los últimos años. ¿A qué cree que se debe este auge y qué perfil de jugadores se está acercando más a este deporte?
R: “Este deporte engancha desde el primer momento que juegas porque es muy fácil empezarlo, no te requiere ningún tipo de condición física, especial ni conocimiento técnico en particular. Entonces, desde el primer momento en que te pones a jugarlo ya te estás divirtiendo, ya te lo estás pasando bien. Tiene un componente social muy importante y sobre todo lo accesible que es para cualquier tipo de persona, de cualquier edad, de cualquier nivel o de distintas capacidades”.
P: ¿Qué tipo de formación o iniciativas cree que serían necesarias para atraer a más árbitros y consolidar una estructura arbitral en Canarias?
R: “Estaría interesante crear algún programa, tipo mentoría, donde los árbitros con un poco más de experiencia pudieran acompañar a los que tienen menos experiencia para darle un estilo propio al arbitraje del pickleball. Y por otro lado, actualmente para ser juez árbitro de pickleball, tienes que pasar primero por un periplo de tenis. Entonces, me parece un periplo como demasiado complicado cuando a lo mejor se podría facilitar haciendo directamente de juez de pista de pickleball pasar a juez árbitro”.
P: ¿Qué mensaje le diría a personas que practican pickleball o vienen de otros deportes de raqueta y podrían plantearse dar el paso hacia el arbitraje?
R: “Les diría que es otra manera de vivir el deporte y que es una experiencia bastante reconfortante porque puedes aportar una profesionalidad y asegurarte que el deporte mantiene una estructura justa. Y, además, al que adora el pickleball y no se han planteado participar como árbitro. Me parece una forma muy bonita y que es una etapa muy bonita porque ahora mismo está en pleno desarrollo y así puedes formar parte de este crecimiento”.