La historia de Raquel Torres, la primera árbitra internacional de boxeo en España, no solo habla de deporte. Habla de esfuerzo, de romper barreras… y también de maternidad. Tras ser madre, tuvo que frenar una carrera nacional e internacional que había construido golpe a golpe dentro del ring. Ahora quiere volver. En esta entrevista nos cuenta cómo la han valorado, el camino que ha recorrido y lo difícil que es ser madre sin renunciar a su sueño de estar en unos Juegos Olímpicos..
PREGUNTA: ¿Qué significa para ti ser la primera árbitra internacional de boxeo en España y qué camino has tenido que recorrer para conseguirlo?
RESPUESTA: “Para mí, es todo un orgullo. Cuando empecé no pensé nunca llegar hasta donde he llegado, pero no sólo por haber llegado a ese título, sino porque después de mí he abierto las puertas para que más compañeras sigan el mismo camino que yo he seguido y se vea a la mujer en el ring como se está viendo ahora”.
P: El boxeo es un deporte históricamente muy masculinizado. ¿Cómo ha sido tu experiencia abriéndote camino en el arbitraje dentro de este ámbito?
R: La verdad que es un deporte de hombres y a mí realmente me ha costado. De hecho, cuando empecé después de cada combate le decía siempre a mis compañeros que no servía para esto y que lo dejaba. Gracias al apoyo que me prestó y la confianza que me dio Juan Tomás, el presidente de la Federación Canaria de Boxeo, hoy estoy aquí y, a día de hoy sí puedo decir que me respetan y me valoran no por mi género, sino por mi arbitraje”.
P: Además de tu carrera deportiva, también eres madre. ¿Cómo consigues compaginar la exigencia del arbitraje con la vida familiar?
R: “Es un poco complicado, es verdad que tengo la ayuda de mi marido que se queda con el niño cada vez que yo vengo a arbitrar, pero sí es complicado. Cuando era pequeñito, a los tres meses, tuve mi primer encuentro internacional y me lo llevé conmigo a Cartagena. Pero sí es cierto que con el paso del tiempo dependen más de ti y he tenido que parar las salidas nacionales e internacionales. Ahora ya tiene 11 añitos y sí que estoy dispuesta otra vez a retomarlo para conseguir ahora las dos estrellas, examinarme de dos estrellas y seguir creciendo en mi carrera profesional”.
«Me gustaría retomar el arbitraje internacional, examinarme de dos estrellas, continuar con el de tres y poder arbitrar algún día unos Juegos Olímpicos»
P: Desde tu experiencia dentro del ring, ¿qué cualidades crees que debe tener una buena árbitra o árbitro de boxeo?
R: «Principalmente hay que ser justo, ser imparcial, olvidarte de renombres, del entorno que nos rodea, de los gritos de la gente y sobre todo tener mucha templanza. Encima del ring la adrenalina está por las nubes y es súper importante que el árbitro mantenga la calma y pueda mediar entre ellos de buena manera”.
P: ¿Qué crees que se podría hacer para fomentar que más personas, especialmente mujeres, se animen a arbitrar en el boxeo?
R: “Creo que habría que darle más visibilidad a que ya hay árbitras en este deporte, creo que a nivel nacional ya somos bastante, a nivel internacional estamos contadas con los dedos de las manos, pero sí somos varias, sobre todo aquí en España”.
P: ¿Qué metas o retos te gustaría alcanzar ahora que ya has logrado este reconocimiento internacional?
R: “Me encantaría retomarlo, sobre todo ahora mismo retomar el arbitraje internacional, examinarme de dos estrellas, continuar con las tres estrellas y poder algún día conseguir arbitrar unos Juegos Olímpicos, eso sería para mí una meta.
P: ¿Qué mensaje le darías a una persona que quisiera introducirse en el mundo del arbitraje?
R: “Que se metan, que no lo duden, que es una experiencia muy gratificante, de hecho a mí me ha ayudado muchísimo a confiar en mí, que soy bastante insegura en muchas cosas y a mí me ha aportado muchísimo, yo la verdad que lo recomiendo infinitas veces”.
